Osho, sobre el día en que se iluminó
Osho: Recuerdo el fatídico día del 21 de marzo de 1953. Durante muchas vidas trabajé, trabajando en mí mismo, luchando, haciendo todo lo que se podía hacer, y no pasaba nada. Ahora entiendo por qué no pasaba nada. El esfuerzo mismo era la barrera, la escalera misma era el obstáculo, el impulso mismo de buscar era el obstáculo. No significa que puedas llegar a la realización sin buscar. La búsqueda es necesaria, pero luego llega un momento en que la búsqueda debe dejarse de lado.














